La profesora de secundaria Teresa Fernández Corte y el profesor Juan A. García-Madruga, de la UNED, presentan en este trabajo, tras una introducción teórica breve pero muy completa, los resultados de un experimento destinado a comprobar la correlación existente entre estas tres capacidades cognitivas así como de cada una de ellas en relación con la edad y los resultados académicos de alumnos de secundaria. La memoria operativa, que es almacén de trabajo durante la lectura, creadora de conexiones semánticas y fuente de recursos cognitivos necesarios para cualquier tarea, se halla en proporción directa con la comprensión lectora y, ya sea por motivos biológicos o bien por la automatización de procesos superficiales, es mayor en alumnos de cuarto de secundaria que en alumnos de primero. Del mismo modo, aumenta de forma general la capacidad de comprensión lectora: las cuestiones de comprensión lectora basadas en el conocimiento y elaboración de macroideas resultan más difíciles para los alumnos de primero. Sin embargo, las diferencias en razonamiento deductivo no son tan relevantes como cabía esperar, ya que incluso los alumnos mayores se equivocan en ciertas operaciones.